sábado, 16 de octubre de 2010

Aquellos viejos

Aquellos que le han llorado toda una vida al tiempo,
Hoy miran hacia atrás, y miran lejos,
Hoy miran hacia atrás, buscando el futuro que perdieron.

jueves, 7 de octubre de 2010

Indigentes

Miles son aquellos,
Que solo llamamos por ellos,
Que no son bellos,
Que la gente ve como un vello
Del culo y les molesta,
Buena es la muerte por que resta,
Indigentes que nadie les presta,
Ni una sonrisa modesta.

Pasan desapercibidos,
Entre la gente perdidos,
Caminan y se sientan deprimidos,
Pues solo saben de despidos,
Pues nunca han recibido un saludo,
Nunca preguntado ¿te ayudo?
Y ellos como mudos,
Piden migajas a sordos y tozudos.

Y a su muerte de esta forma va
Cada indigente sin poder la vuelta dar
Pues aquellos que tienen un hogar,
Que tienen con que avanzar,
Se hacen los tontos mirando a otro lado,
Dando la espalda cuando si en su estado,
Si en su misma condición hubiese quedado,
Un saludo y un abraso le hubiera dado.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Intranquilidad

Cuando mi mente perturbada,
Que de ideas borbotadas,
Se me olvida hasta lo que hice ayer,
Y no pienso en el mañana ni perecer,
Ni crecer,
Ni mecer, cual ambición,
Que buscando paz hago canción,
Y las monto en un avión,
Aquellas ideas sin sentido, sin nación,
Sin razón,
Pero igual celebran mientras las destierran,
Mientras desahuciadas de mi cabeza,
Su fuerza no cesa,
El recuerdo pesa,
Y el pensar se vuelve laxo,
Se vuelve presa,
De la desesperación,
Del miedo,
Y el corazón,
Del tiempo y su extensa narración,
De la política y su eterna discusión,
Pero termino riendo por mí mismo,
Pues no importa cuantas frases escriba,
A cuantas ideas les quite la vida,
Porque calmarme no puedo,
Y donde empiezo es donde quedo,
Donde muero,
Donde mi cabeza toca suelo,
Mi cuerpo parece hielo,
Y el mundo bello,
El mismo mundo ciego,
Lento, simple y descontento,
Ese mundo que puedo olvidarle un segundo,
Una noche, mientras duermo profundo.

lunes, 20 de septiembre de 2010

La tortura de no llorar

A veces miro inquieto,
El cielo o en su defecto
El techo viejo y reseco,
Cuando empiezo un monólogo.

Y las palabras que no digo,
Aun cuando yo las percibo,
Golpean fuerte a cada latido,
Pidiendo que mis ojos las proclamen.

Pero mueren ambos mudos,
Y en la respiración hago un nudo,
Lamentando a cada segundo,
No poder llorar por lo vivido.

Y tal es el infame tormento,
Que a la muerte miro contento,
Que de solo recordarla un momento,
Recuerdos renacen todas las heridas.

Pero sigo aquí sentado,
Viendo un gris retrato,
Con un idiota sentado a mi lado,
De nombre vida y apellido muerte.

Pero sigo aquí escribiendo,
Tan solo sonriendo,
Mintiendo cuando estoy muriendo,
De una lágrima no haber derramado.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Odio

Porque existen palabras hermosas,
Que describen aquellas cosas,
Que nos unen a todos,
Que nos remecen cuando estamos solos.

Pero tan cruel es decirlo,
Que no hacemos más que omitirlo,
Y ocultamos aquello de otros,
Que nadie vea nuestros rostros.

Pero que ingratos somos,
Cuando leo grabados en tomos,
Discursos a los que alzan las manos,
Quienes después condenan mi relato.

Así a la solitaria palabra,
Que de injusta vida se labra,
Porque todos conocemos el dolor,
Quien no haya sentido odio diga yo.

Y cuanto más indago y pregunto,
Más siento que no puedo poner punto,
Pues a cada pregunta él se muestra,
Como si él mismo respondiera mi encuesta.

Y ante el efímero vacío de mi simple pregunta,
La planto en aquel de mente astuta,
De cual respuesta digna se alce,
Y me diga yo no odio, y respondo porque me place.

domingo, 22 de agosto de 2010

Almas en la calle

Calles rebosante de veneno,
De personas que miramos en menos,
Miradas baja y sombras lánguidas,
Dan saludo a las nubes pálidas.

Así el día en su crepúsculo,
Cuando los sonidos no mueven músculos,
Y ya no vemos los tenues pasos,
Ni al sol melancólico del ocaso.

Pasan de esta forma tristes las horas,
Cuando ya no tienes aquello que atesoras,
Cuando dejamos de ser personas,
Y el lamento del alma solo entonas.

Y cual, si el cielo se vuelve demente
En ese instante que es de astros ausentes,
No se volviese loco un segundo,
Y pensase en caminar por el mundo.

Y así emprendiese miserable camino,
Entre almas llorando su destino,
Cabizbajo como aquellos durante el ocaso,
Afligido por penas indescriptibles por un trazo.

Y a pesar de que pienso ahora en esto,
Cuando me detenía a por esas hora en un lugar que detesto,
Vi pasar andando a alguien entre esas almas,
Llorando por dentro y sangrando por las palmas.

martes, 3 de agosto de 2010

Conversando con amigos

Me han preguntado,
Cómo si no vivieran,
Si la realidad no vieran.

Me han preguntado,
Si ese amor fraterno,
No es acaso eterno.

Me han preguntado,
Si acaso soy humano,
Que yo lo creo vano.

Yo he respondido,
Sin titubear palabra,
Que eso se labra.

Yo he respondido,
Que escuche atento,
Tu vida es un cuento.

Yo he callado,
Pues lo que hubiese dicho,
Amistad ida se hubiera predicho.

Yo he callado,
Que tú hipócrita eres,
Que no piensas en otros seres.

Yo he callado,
Que no pensante acaso,
En quienes me escuchan al paso.

Yo he callado,
Que por tú estar preguntando,
Alguien a tras mío está llorando.